Me abandoné en Dios y curó a mi hijo
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- 373 en YouTube al 2 de noviembre de 2026
Sobre este episodio
Hay diagnósticos que parten la vida en dos.
Patricia Paredes estaba en los preparativos de la boda de su hijo cuando llegó la noticia: una enfermedad autoinmune renal. Y aunque su fe estaba “firme”, el cuerpo le dijo otra cosa: el insomnio, el desconsuelo, el miedo que no se negocia. Incluso una búsqueda en internet la descompuso por completo… hasta que entendió que, en esa noche, necesitaba sostén humano (amigas, familia) y un tipo de consuelo que solo encontraba en el silencio.
En este episodio, Patricia cuenta cómo la adoración nocturna se volvió un lugar para decir lo que no se puede decirle a nadie: todo el miedo, toda la angustia, sin juicio. Ahí escucha una frase que le cambia el centro: “Lo voy a sanar, pero tienes que agradecerlo.” Y, sin convertir esto en “milagro que reemplaza medicina”, ella lo dice claro: fe y ciencia no compiten. La confianza también se prueba adhiriéndose al tratamiento, cuidando hábitos, y dejando que la familia sea red. La historia termina donde empezó: en el amor. Una boda vivida como sacramento real —en la salud y en la enfermedad— y una paz que no depende de controlar el futuro, sino de aprender a soltar.
Qué se lleva
- Miedo + fe pueden coexistir: creer no te hace inmune al desconsuelo.
- El silencio como herramienta: donde se ordena el corazón y se escucha con claridad.
- Gratitud en medio de la incertidumbre: no como negación, sino como sostén.
- Fe + tratamiento médico: confiar también es seguir indicaciones y cuidarse.
- Familia como red: acompañar en serio “en la salud y en la enfermedad”.
- Paz practicable: no dejar que nada “robe la paz” cuando ya estás aprendiendo a construirla.
Texto de la descripción del episodio en YouTube. La transcripción completa se publicará aquí.
